Si continúa la propagación de la pandemia del coronavirus en los países donde funcionan circunscripciones electorales, sería muy difícil para dominicanos que residen en el exterior votar en las elecciones extraordinarias del 5 de julio, para elegir al presidente y vicepresidente de la República y a 7 diputados de ultramar, a lo cual tienen derecho 595,879 inscritos en el padrón del extranjero elaborado por la Junta Central Electoral (JCE), órgano responsable de la organización de ese proceso.
La Constitución dominicana establece que el voto es personal, mientras que la ley electoral dispone que el elector está obligado a identificarse, lo cual constituye un escollo para poner en práctica un voto a distancia, por correo o voto ausente, como ha sugerido Estados Unidos a los países que tengan elecciones este año, entre ellos la República Dominicana, dado la emergencia sanitaria por el Covid-19.
Si bien es cierto que las votaciones deben realizarse respetando las regulaciones de cada país receptor, también deben celebrarse cumpliendo con el marco legal de la República Dominicana, y la legislación nacional no contempla una modalidad de votación distinta a la presencial.
Implementar otro sistema de votación implicará una reforma constitucional y legal, que dado la cercanía de la fecha de los comicios, dentro de poco más de un mes, es improbable que esto ocurra, sobre todo porque el país también está azotado por la pandemia.
