Por Fernando Peña. Hay una frase atribuida a José Martí que me parece muy justa y da gran satisfacción: “Honrar, honra”. Los políticos dominicanos deberíamos acuñar las ideas, el ejemplo, las palabras del expresidente José Mujica: “No al odio, no a la confrontacion, hay que trabajar por la esperanza…”. No podemos vivir apostando al fracaso del otro, del que gobierna. La República necesita unidad, propósito en la coincidencia del trabajo por la esperanza y progreso de las grandes mayorías. Sin renunciar al reclamo, a la protesta y rechazo a lo malo a la corrupción público y privada. Por ello he querido en medio de estas navidades y año nuevo, desde la distancia partidaria y politica resaltar al alcalde Ulises Rodríguez , y así traigo a colación la frase del inmenso José Martí . La vigencia martiana resulta insospechada y no me refiero a su calidad de comodín para justificar idearios políticos antagónicos, lo cual me parece una pérdida de tiempo y de su verdadero alcance, sino de su clarividencia y vigencia a la hora de reflexionar sobre el mundillo político dominicano. Todo político como elemento fundamental y básico debe tener una buena relaciones humanas. El cultivo de los afectos y de esas relaciones primarias no todo politico la lleva a cabo. Esa condición en Ulises, el amigo, el politico es de siempre. Nada lo hace cambiar, lo que lo conocemos de décadas lo hemos visto gobernar con humildad, preocupado en la búsqueda del bien de todos, de sus colaboradores, de los ciudadanos. La humildad y las relaciones humanas en política adquiere una dimensión mucho mayor, porque es una vocación humana. La humildad en politica alimenta la democracia. El hoy alcalde de Santiago ha ocupado diferentes funciones públicas, desde diputados varias veces, director de PROINDUSTRIA, director de prensa de la presidencia en la Región del Cibao, en cada posición a resaltado su humildad, su honradez, la empatía, la sencillez, la autenticidad. Nadie nunca lo ha visto en soberbia, arrogancia y en ostentación. Él ha sido ejemplo de la nueva política y nuevos valores. Es tan así, que para Ulises Rodriguez los divisionismos políticos, que en nuestro país son mecanismos de enemistad, y distanciamiento social, para él no es así. Es que sabe que todo es sencillamente momentáneo, porque después todo pasa y puede presentarse una novedad de la vida. Así son las cosas de la política. Se que la sencillez de Ulises no es un posado, ya que en sus apariciones públicas de siempre y, ahora como alcalde de Santiago, se ha convertido en un casi militante de la humildad. Es auténtica, y sincera. Por ejemplo, su conducta y comportamiento desde que asumió la alcaldía ha sido de respeto a la ciudadania, un elemento diferenciador de la pasada gestión. Y es que en la política democrática es fundamental el respeto del politico, del representante, a los ciudadanos, a sus representantes y en ese sentido, la humildad es una muestra más de esa actitud básica de respeto. Ojalá que este nuevo año 2025 sea el inicio de verdadero cambio para Santiago desde el Gobierno Municipal reflejado en obras, en una visión desarrollista del municipio y sus diferentes sectores.
