Por Fernando Peña
El PRM es una organización liderada, mandada, dirigida por los dos líderes de esa organización: Hipólito y Abinader.
Uno expresidente y el otro presidente actual de la nación.
Hipólito tiene a su hija como la precandidata presidencial para el 2028, está tirado a la calle promoviendo a su hija.
El presidente Luis Abinader tiene el gran reto de su vida política, más temprano que tarde tendrá que elegir un camino interno hacia favorecer o apoyar un precandidato presidencial, que dicen será el ministro de Turismo, David Collado.
La lucha que se desarrollará en el PRM es una medición de fuerza y control partidario entre Hipólito y Luis Abinader.
Ya se están dando apresto a la reestructuración y adecuación del PRM con miras de adecuarlo a la convención de elección del candidato presidencial para el 2028.
Ya se observan pugnas y contradicciones.
Hay un movimiento de masas interno.
Es inevitable que el presidente Abinader tome partido porque de no hacerlo es una entrega de su liderazgo e influencia no solo en la organización sino fuera.
El PRM surgió de un desprendimiento del PRD donde se libró una lucha básicamente entre Hipólito y Miguel Vargas por el liderazgo de la organización y la candidatura presidencial.
Quién niega que vuelva a reeditarse ese cancer de división que mutila y desaparece liderazgo y partidos.
Es que los lideres que deciden en el PRM son los mismos que directa o indirectamente llevaron al PRD a unas constantes divisiones, que le sacaron del poder y lo llevaron a más de una década fuera.
El presidente Abinader tiene la gran tarea de evitar las pugnas políticas que dividieron en múltiples ocasiones el Partido Revolucionario Dominicano, base del cual surgió el PRM.
Hipólito Mejía parece no estar en esa, y busca imponer al precio que sea a su hija Carolina como la candidata presidencial del PRM. El expresidente es el coordinador de esa corriente, día a día está en activismo, recorre el país promoviendo a su hija.
Los conflictos que se daban en el popularmente conocido como “viejo partido” (PRD), asoman con hacer triza al PRM y sacarlo del gobierno.
Si se dividen desde el gobierno,por lo mismo de siempre, candidatura presidencial, pagaran un precio muy alto, que se preparen porque no les despinta nadie de ser sometido a la justicia por corrupción y encarcelado junto con un grupo de sus funcionarios. Aunque sea , como siempre, por retaliacion y show mediático .
Hay una lucha cerrada, apostada, sus acciones y expresiones muestran esa guerra de uno contra otro. Y lamentablemente están sin árbitros.
El presidente Abinader y el expresidente Hipólito son lo llamados a mantener la unidad de esa organización, sobre ellos caerá la mayor responsabilidad, porque esos dirigentes y militantes, esos precandidatos presidenciales hacen lo que ellos digan y establezcan.
