SANTIAGO, R.D. – Abel Martínez, a través de millonarias inversiones de publicidad había logrado obtener triunfos electorales, creando una especie de espejismo sin sustentación popular.
Esa «MAGIA» desapareció y se demostró que Abel es un ídolo con pies de barro que tiende a desplomarse de manera sostenida.
Abel, tiene tres grandes problemas, no es de confianza de los peledeistas porque juró lealtad al expresidente Leonel Fernández, no tiene la confianza de los Leonelistas, porque tácticamente afirma que apoya decididamente al PLD, y confronta la difícil situación de no poder visitar los barrios donde es rechazado por los abusos y atropellos cometidos por la Policía Municipal contra humildes ciudadanos.
Abel, ha perdido el sueño, y obliga a su sastre encuestador a dar cifras risibles que favorecen a su candidatura.
Sus cercanos afirman que Abel luce histérico y de muy mal humor, y estos temen que esa situación se torne peor la noche del 16 de febrero, cuando el boletin oficial de la Junta Central Electoral JCE no le favorezca.
