Por Fernando Peña.
Hay quienes creen que pescarán en rio revueltos incentivando crisis en los partidos, desertando de ellos, a los cuales le deben todo, influencia, acumulación de riquezas, “liderazgo”, aupando la personalización de la política, y en definitiva lo que llevan es más desprestigio a la política y partidos.
Es que se resisten al cambio, a la transformación, cambios en los mapas de partidos, actores políticos y sociales.
A qué apuestan, a un cuadro político conflictivo, que, unido a la persistente desigualdad sociales, problemas migratorios, delincuencia nos pueden conducir a rupturas e inventos políticos inadmisibles, pese a que, durante las últimas dos décadas nuestro país ostentaba niveles de crecimiento alto.
Construir una opción de unidad, concertación, aglutinadora de sectores, personalidades, partidos, líderes con el PRD y Miguel Vargas, en estos momentos de incertidumbre política es la mejor opción de nación.
República Dominicana no necesita un mesías, ni un enjuiciador de todos y todas, necesita un gerente como Miguel Vargas, eficiente en la presidencia, que respete la separación de poderes, que convoque y no divida.
Uno como Miguel Vargas que entiende que somos una nación diversa y que gracias a sectores claves como el agropecuario, el turismo, la innovación o los nuevos emprendimientos, podemos recuperar el progreso haciendo las cosas distintas y recogiendo las enseñanzas que nos ha dejado nuestros lideres.
