Por Fernando Peña
Pero que creen, mantener esta democracia, al gobierno legitimo también es tarea de la oposición.
Claro, no deben aceptarse excesos, menos aquellos que violen los derechos de las personas
Lo mejor para cualquier gobierno es tener una oposición responsable y leal al régimen democrático.
La oposición tiene que ser crítica al gobierno, que construye, que esté abierta al diálogo para llegar a acuerdos y tener un compromiso por mantener las reglas del juego.
Responsable es que la oposición tenga un personal o una persona que le da seguimiento a cada una de los distintos ministerios o dependencias del gobierno, que señala los errores, y explique las alternativas que tomarían si ellos fueran gobierno.
Es muy penoso cuando tenemos una oposición desleal al régimen democrático, cuyo único objetivo es golpear al gobierno, gracias a Dios no es el caso de Republica Dominicana.
El golpeo al gobierno proviene de su aliado la sociedad civil y de sus socios los llamados líderes de opinión.
Ellos están siendo irresponsable y se colocan en deslealtad al régimen democrático.
Sus críticas a disposiciones del gobierno, o más bien anunciados del gobierno, tiene el único objetivo de golpear, sin construir nada, golpear al gobierno y enfilarla contra en expresidente Danilo medina y sus colaboradores.
Son golpeos sólo para deslegitimar al gobierno y a la pasada administración, es crear conflictos y tensiones erigiéndose en suplantadores de las plataformas políticas y de partidos.
Quieren implantar la agenda nacional y del presidente Luis Abinader. Creen que no están en la frontera política sino dentro del juego político.
Claro, Luis Abinader, presidente con apenas un mes y algo en el Poder es responsable de ello, porque más que alianza con esos elementos lo ha hecho participe del gobierno y sus decisiones y están generando conflicto y tensiones con el sector político partidario, con la real oposición.
Y ante la situación que vive el país producto del covid19 y su secuela de crisis económica, social y económica la relación gobierno-oposición debe ser de cooperación y ayuda.
Esos aliados al gobierno y opositores también los que quieren es sangre, preso, cárcel, expropiación de bienes de los que se sindicalizan como corrupción del pasado gobierno de Danilo Medina.
Independientemente de que haya elementos de causa y efecto para iniciar una cruzada anticorrupción, el gobierno, Luis Abinader debe tener prudencia dentro del contexto de una epidemia como la que vivimos, y una crisis económica como la que ya se ha instalado.
Iniciar cacería, juicios, cárcel contra los opositores acusándolo de corrupción llevara intranquilidad, caos y es irresponsable, trayendo sufrimiento.
Y no se me mal interprete, no es que estamos por borrón y cuenta nueva y no se procese, lleve a la justicia los casos de corrupción no solo del gobierno de Danilo Medina sino debería ser de toda la Era del PLD, mucho menos que deje de haber crítica, sino el tipo de crítica.
Yo me pregunto, necesitamos para enfrentar esta crisis una oposición constructiva que piense cómo mejorar la acción del gobierno o una golpeadora que sólo tenga por objetivo deslegitimar al gobierno y los partidos y al pasado ex presidente Danilo Medina.
En el marco de la epidemia, podemos ayudar las decisiones del gobierno a partir de balancear: información vs pánico; y salud vs economía.
El gobierno tiene la obligación de informar lo mejor posible en torno a los peligros del COVID19, pero la oposición no debe generar pánico.
Todos tenemos que dar esperanza a la gente.
Y los partidos políticos y sus líderes, ex presidentes tienen la fuerza de la convocatoria para hacerlo.
Ayudar al gobierno, al presidente Luis Abinader a tomar decisiones para garantizar el derecho a la salud, pero que afecten lo menos posible la economía.
Ante la situación que vivimos lo menos que necesitamos es conflicto, esta es una crisis económica que tiene impactos en carestía para millones de personas, más de un millón de desempleados, caída total del turismo, las remesas y las empresas, en sufrimiento y también perdidas de vidas.
Solo nos queda pedirle a Dios que ilumine al presidente Luis Abinader, que tome el camino de la conciliación nacional, que sus medidas logren el balance menos malo, aunque de cualquier forma tendrá impactos negativos.
