SANTIAGO, R.D. – Dicen unas sabias palabras «Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla».
El profesor Juan Bosch siendo presidente de la República en el año 1963, recibió una descomunal embestida de las fuerzas ultraderechistas y de un importante sector de la Iglesia católica con el sacerdote Lautico García a la cabeza.
Lautico, un expositor de muchos recursos levantó el látigo y de manera inmisericorde lo descargó sobre las espaldas del presidente Bosch.
En una asonancia con sectores militares y fuerzas interventores extranjeras, Bosch fue derrocado, y el bello experimento democrático duro apenas 7 meses.
La Iglesia católica, se abrazó a las fuerzas derechistas trayendo ello como resultado dos años más tarde la revuelta de abril de 1965, donde perecieron más de 5 mil Dominicanos.
Desde esa fatídica fecha la Iglesia católica venía predicando que el enfoque golpista y ultraderechista de los sacerdotes de entonces había sido excluido de los templos, y que la Iglesia católica había sumido el rol de que le corresponde como conductores espirituales.
Pero, este viernes Santo volvió la política partidista a salpicar los templos y a propiciar lo que podemos calificar como «El motín de los Retablos».
Rompiendo la solemnidad del sermón de las 7 Palabras, igual número de sacerdotes tomaron en sus manos el arco y la flecha ,disparando a un objetivo llamado Danilo Medina.
Danilo Medina, según los sacerdotes es el culpable de todos los males del país, y todo lo atribuyen a una posible reforma constitucional.
Paradójicamente Danilo Medina pertenece al Partido de la Liberación Dominicana PLD, cuyo ideólogo y fundador lo es el profesor Bosch.
Previamente. al sermón de las 7 Palabras, hubo un concierto de fuerzas oscuras en el Tribunal Superior Electoral TSE, donde se evacuó un mamotreto de sentencia que defiende a rajatablas el clero católico Dominicano.
Es evidente que así como hubo una sentencia política en el TSE, el sermón de las 7 Palabras fue permeado por sectores políticos que buscan un espacio irremediablemente perdido en el escenario político nacional,y como el viejo León planea el retiro de la manada al desplazado del liderazgo de la misma por un León de más sagacidad.
Esta bastante claro que el 2019 no es el 1963, tenemos una sociedad más madura y una democracia que se atreve a mostrar músculos, por lo que la postura asumida por los sacerdotes en contra del presidente Danilo Medina, no pasará de ser «El motín de los Retablos «
