Por Fernando Peña
Es antidemocrático, insensato y falta de visión política convocar a paros y huelgas bajo amenazas, quemas de neumáticos, destrucción de negocios, utilizando reducidos grupos de individuos en las comunidades.
Porque la desesperación de un ala radical de la oposición política a Danilo Medina y su gobierno.
Desde la noche víspera de la convocatoria a paro los periodistas y las redes sociales han dado cuenta, de violencia, de quemas de neumáticos y detonación de arma de fabricación casera, es evidente que la población en sentido general no aprueba esa forma, esos actos vandálicos y de violencia donde la población es víctima y es blanco de esos ataques.
Es un cronograma de paros y huelgas preparado por la oposición política, teniendo como satélite a instituciones de la sociedad civil, ante el evidente fracaso de ganarse el favor de la gente en víspera de un proceso electoral del 2020 que lo presenta en desventajas.
Así como lo hace la población y los sectores sensatos del país, el gobierno debe condenar públicamente estos actos de amenaza y violencia de grupos minoritarios que recurren a la intimidación para atemorizar a los ciudadanos y el comercio para parar las comunidades.
Deben entender los convocantes del área opositora al gobierno, a Danilo Medina, que nada de eso concita voto ni apoyo electoral.
Están equivocado, los métodos de hace décadas hay que dejarlo atrás y actualizarse en la vida política en el accionar político dominicano.
La oposición (PRM) está en pañales, se han quedado atrás. No concitan simpatía de las grandes mayorías nacionales.
No es convocando huelgas que van a demostrar fuerza, eso no hará que la ciudadanía lo vea como portadores de un proceso de cambio.
Nos encontramos en un contexto histórico en las relaciones políticas, no de confrontación, sino de actuar y proponer una agenda nacional de desarrollo sincera, hablar de resultados…
La oposición solo se esmera para bloquear con su praxis su propio avance, lo que le anticipa poco éxito para el 2020.
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