Santo Domingo, R.D.El escándalo nacional e internacional desatado con la aparatosa detención del comunicador , influencer y detective Ángel Martínez a desatado una ola de controversia e informaciones en medios locales e internacionales y en las redes sociales que afecta de manera directa el turismo dominicano.
Indiscutiblemente que esta detención en este crucero ha creado un impacto negativo en el turismo dominicano, tanto a nivel local como a nivel internacional, generando miedo e inseguridad en los turistas y visitantes de República Dominicana y es que afecta la percepción de la seguridad de un destino dominicano.
Se ha generado una mala publicidad y afectando la imagen de la línea de cruceros, lo que podría traducirse en una disminución en las reservas y una percepción negativa entre los potenciales pasajeros.
Ya incluso lo advirtió el influyente Aquiles Jiménez en su cuenta de X, antigua Twitter, expresando en ingles: “Turistas de cruceros: NO vengan a República Dominicano. Éste no es un país libre”.
Agregando “Hoy detienen a Ángel Martínez por denunciar la corrupción, mientras los verdaderos criminales se sientan en el Gobierno, en el Congreso y en sus lujosas villas. Este no es un destino turístico. Es una dictadura vestida de playas y ron”. https://x.com/aquilesjimenez/status/1927170244621029719?s=48
Y es que, de manera inexplicable, se utilizó una flota de la Armada Dominicana, que incluyó lanchas rápidas, remolcadores y helicópteros, y el asalto con armas largas de un barco crucero en alta mar, con 3 mil 700 turistas, creando pánicos entre gran parte de ellos, constituyéndose en hecho que no tiene precedentes en la República Dominicana.
Mas aun, hubo una justificación de tal acción a través de comunicado de la Policía Nacional, porque al llegar Ángel Martínez a Puerto Plata en el crucero, procedente de Miami, Estados Unidos, que atracó en el puerto Taíno Bay, de Puerto Plata, realizó grabaciones y transmisiones en vivo por su canal de You Tube, de varios lugares, que la institución del orden consideró ridículamente como “sensibles”.
El comunicador Ángel Martínez visitó lo que pareció un parque donde estaban varias personas. Algunos lo saludaron, lo reconocieron y hasta se tiraron fotos con él.
Luego el comunicador visitó y grabó un hospital de Sosúa sin concluir desde hace 5 años, y un área del malecón, donde se dijo que las autoridades están desalojando a vendedores de casetas que fueron construidas supuestamente en el gobierno de Leonel Fernández.
Finalmente, visitó un cuartel de la Policía en Puerto Plata, que se dice tiene varios años en construcción, y donde al parecer su camarógrafo estaba grabando el lugar sin autorización. En ese sitio, aunque en principio Ángel Martínez se ve conversando amigablemente con varios agentes, en una, el oficial de turno le ordena que parara lo que estaba haciendo y que esperara al comandante
Luego Ángel Martínez se monto en el crucero de regreso a su destino y fue interceptado en alta mar por un contingente de la Armada Dominicana, que incluyó lanchas rápidas, remolcadores y helicópteros, creando pánico y desorientación a más 3 mil 700 turistas, porque además con un altoparlante vociferaban que abordo había un terrorista.
Olvidaron las autoridades dominicanas que las noticias de detenciones, especialmente si son violentas, crean una sensación de miedo e inseguridad entre los turistas, quienes podrían reconsiderar visitar el destino como al parecer esta sucediendo en este caso.
Incluso una detención por un delito de menor gravedad, como un delito menor o una falta, puede generar una percepción negativa de la seguridad y afectar la percepción de la imagen de la línea de cruceros.
Esta detención en este crucero de Ángel Martínez advierte a las líneas de cruceros que deben implementar medidas de seguridad más estrictas para garantizar la protección de los pasajeros y la tripulación, y así evitar que ocurran hechos como esto.
Incluso de manera absurda y torpe los miembros de la Armada dominicana gravaron y tiraron fotos de la detención que luego fueron distribuidas a las redes sociales y prensa nacional.
