Santiago, RD. -. La comunicación y prensa del gobierno fallan, una cosa es ser figura, activar en los medios, ser diva y otra es dirigir las comunicaciones de un presidente o gobierno, dominar el día a día, las relaciones con medios, ejecutivos y básicamente periodistas base de pueblos y redes sociales.
Ahora dicen que la a la agenda del presidente Luis Abinader es difícil de seguirle los pasos. No. Lo difícil es aplicar un plan de medios y comunicación efectiva desde el Palacio.
La vocera de Gobierno de la República, Milagros German, admitió las dificultades que ha tenido para manejar la dinámica agenda del mandatario y consecuentemente compartirla con los periodistas que cubren esta fuente de información.
“La agenda del presidente es casi un ser vivo, que se va alimentando día a día con nuevas actividades y eso nos ha tomado un tiempo sistematizarlo”, comentó a un medio de comunicación
El problema no es de acostumbrarse es de dominar el medio, las relaciones, la fluidez oportuna y al instante de lo que hace, dice el presidente y su gobierno.
Para la consolidación del gobierno y sus ejecutorias positivas es indispensable que los periodistas tengan la libertad de supervisar, investigar y criticar las políticas y acciones de la administración pública. Tiene que haber una fluidez, información de aspectos del proceso de toma de decisiones del presidente y con buena empatía con los que dirigen comunicación darán voz en él a las partes interesadas.
Se han visto al descubierto fallas en la manera como se dan conocer decisiones importantes de la presidencia a través de redes sociales y falta de información desde la dirección de comunicaciones sobre actividades oficiales, visitas al presidente y la agenda de sus principales funcionarios lo que dificulta el trabajo de prensa.
Se han dejado imponer los temas nacionales, no han buscado instalar la agenda discusión pública, esto es, los temas y cuestiones de que se ocupan los medios de comunicación y los líderes de opinión más relevantes.
Es que se requiere transmitir no sólo el contenido sino sobretodo el sentido de los diferentes anuncios que genera un gobierno.
Una falla elemental, no han procurado dar respuesta a los hechos que se suceden en las comunidades, ni dan réplicas apropiadas a situaciones imprevistas a través de mecanismos definidos de antemano.
Es como si no supieran quién es el responsable de comunicar, qué comunicar, a través de qué medios y con qué estilo, evitando la aparición de comunicadores “negativos”.
