31.1 C
Santo Domingo
sábado, septiembre 5, 2026

Guido Gómez, proceso electoral, miseria política, narcos, reos y acusaciones

 

Un análisis

Es nulo y absurdo hasta pensar que un dirigente político de la categoría que sea, llamase como se llame y tenga el nombre que tenga, sea sindicado con vínculos al bajo mundo, con narcotraficantes y esté fungiendo como vocero y mediático de un partido político en medio de un proceso electoral.

Por ello líderes políticos, candidatos  van perdido seriamente prestigio y la confianza de la población.

En  la conciencia de las masas hay un creciente miedo, un descreimiento de los partidos y los políticos.

Eso va en contra de toda norma y estrategia electoral y política de un candidato o partido político.

La crisis de liderazgo político «es un problema serio» en República Dominicana.

Se esfuma cada vez más la confianza en los políticos.

El detective internacional Ángel Martínez, que  mantiene una influencia en las redes sociales con cientos de miles de  seguidores, varios libros escritos sobre drogas, ex colaborador de los organismo investigativos y de inteligencia  de EEUU, que ha sido un crítico permanente de las autoridades y gobierno dominicano denunciando la corrupción, que ha denunciado los supuestos vínculos de las principales figuras políticas e incluso de sector empresarial con el tema, se ha destapado con la denuncia de que treinta y siete, 37 narcos colaboran con el partido de oposición y su candidato presidencial.

Entre ellos menciona figuras conocidas, y resalta el dirigente del PRM, controversial y ex consultor jurídico del gobierno del ex presidente Hipólito Mejía, Guido Gómez Mazara.

Las acusaciones son serias, el señor Guido funge como uno de los voceros del candidato Luis Abinader.

Martínez está haciendo todo una serie de enumeraciones de personas, que a su decir, colaboran con el candidato presidencial  Luis Abinader, y algunos son dirigentes del PRM.

Sus alocuciones se están haciendo costumbre todas las semanas y crean gran expectativas en sus seguidores y diferentes sectores nacionales e internacionales.

Sus acusaciones no pueden quedar en el aire, el dice y presenta documentos y expedientes que supuestamente avalan sus aseveraciones, todo sabemos que la delincuencia organizada constituye un ente económico cuyo crecimiento desmedido e influencia en los procesos de la política ha sido inevitable, sus redes han penetrado a las estructuras de candidatos presidenciales, de gobiernos e instituciones del Estado.

Es cierto que el crimen organizado tiene una dimensión política y su esencia radica en la forma como se relaciona con el poder, con los políticos y candidatos, conectada directamente con la concentración y conservación del mismo, eso es verdad, pero cuesta creer que haya llegado a los niveles de la denuncia que hace el escritor e investigador Martínez.

De ser cierto lo que denuncia Ángel Martínez se hace evidente entonces que la creciente lucha por el poder político y económico incentiva la colusión de actores dominicanos con los grupos delictivos, quienes al parecer se convierten en proveedores de dinero, protección, violencia a cambio de impunidad y libertad de negocio.

Desde siempre ha existido la relación del narcotráfico con políticos, candidatos y gobiernos.

Pero, la denuncia de Ángel Martínez debe ser investigada, porque es sabido de la preocupación de EEUU contra las drogas y el crimen organizado, porque hay que reconocer que el narcotráfico lo único que quiere, es una ruta en la que haya involucrados policías, políticos, ciudadanos, etcétera que permitan que pase la droga para que llegue al mercado más grande del mundo EEUU.

Es preocupante porque las organizaciones criminales van logrando financiar campañas electorales, dando paso a una variable de “narcopolítica”.

El PRM y su candidato presidencial, Luis Abinader, han vendido la consigna del cambio y de la lucha contra corrupción,  como una de sus principales preocupaciones.

Pero preocupa su silencio y el que no tomen medidas de distanciamiento con esos individuos que son involucrados con el financiamiento de su campaña electoral desde las drogas y el crimen organizado.

El tema ya está en la agenda pública dominicana.

El silencio de la gran prensa, de los medios tradicionales y periodistas  bocinas de la lucha contra la corrupción debela una complicad con  la élite y la opinión pública, porque  debe ser condenada y castigada como un principio básico de toda la sociedad.

Existe un interés, voluntad y determinación de la población y una parte de la elite de que haya castigo aun cuando la opinión pública, periodistas bocinas se muestran ambivalente con gestar mecanismo de castigo y alejamiento social de  políticos, de esos individuos señalados con vínculos con las drogas y el crimen organizado.

Estamos en un momento, una circunstancia, cuando la miseria política supera al miedo frente a la supuesta vinculación de políticos y ente partidarios a las drogas y el crimen organizado.

SIMILARES

POPULARES