SANTIAGO, R.D. – Adolfo Hittler fue una de las figuras más relevantes del pasado siglo.
Hitler, cometió genocidios de lesa humanidad, asesinando millares de Judíos indefensos, ante la mirada atónita del mundo.
Hitler, era llamado LIDER entre sus acólitos, y gozaba con observar centenares de cadáveres enterrados en fosas comunes.
Hitler, tenía a su servicio a Joseph Goebbels, ideólogo de la propaganda nazi que se basaba en 11 principios que sirvieron de cortina de humo a la terrible tiranía Nazi.
En la Alcaldía de Santiago, tenemos como Alcalde a un hombre pequeño como Hittler, que goza a carcajadas con ser llamado líder, quien goza de ver maltratar físicamente a humildes vendedores de calle, y tiene a su servicio a un condenado por difamación e injuria como vocero que hace las veces de Joseph Goebbels, desde luego, sin la capacidad de este, aún cuando le supera en lambonismo y maldad.
Hitler y Joseph Goebbels, en su distorsionada copia moderna, arremetieron contra Haime Thomas Frías, un comunicador de gran prestigio que dice verdades y las dispara desde su medio televisivo, sin favoritismo y con excelente ingenio.
Las verdades de Haime Thomas han causado ronchas en el entorno del nuevo Hitler, ordenando este a la versión descerebrada de Joseph Goebbels que ataque a Haime Thomas y que lance los perros pitbull tras este.
Pero tal como le sucedió al Hitler auténtico, este terminará derrotado, envenenando sus perros, se examinará al suicidio político, siendo imitado por la pésima versión del infeliz Joseph Goebbels.
