Y 2 La salida a la crisis y pérdida de credibilidad del “gobierno del cambio”, del presidente Luis Abinader y el PRM se ensombrece cada vez más rápido. La cruda realidad les da cada vez más en la cara, cada acción, cada palabra confirman las limitaciones del presidente Abinader, de su equipo y de su gobierno. Increíble, sus ministros, sus funcionarios, que él eligió, es uno de los problemas más severos que debe afrontar para hacer lo mínimo indispensable que requiere la administración del Estado. Pero, Abinader no mueve funcionario, no hace cambios reales de su gabinete, no empodera y nombra a los políticos, a los dirigentes de su PRM en las aristas fundamentales del gobierno, del Estado, prefiere gobernar con la sociedad civil, con los amigos, con allegados, con empresarios, y eso les lleva al fracaso. Como me dice un periodista amigo “su salvación es hacer un gobierno de pequeñas cosas que beneficien a la población y alejarse de la visión empresarial del estado”. Y a todos los problemas el Gobierno les agrega su propio desorden y la incapacidad o la impotencia para ordenarlo . Urge, se impone que ante la situación económica , social y política que vivimos se acelere la necesidad de dar respuesta y revisar las precariedades e improvisaciones que exhiben los funcionarios y que arrastran al presidente Abinader. El presidente Luis Abinader luce confundido, parece atrapado en varios dilemas. No demuestra tener claro por dónde ni con quién puede empezar para salir del pantano en el que se encuentra. Demasiados empujan para abajo en lugar de tirar para arriba. Y muchos están distraídos en tareas ajenas a su función, supliendo a otros que no cumplen con su rol, porque no quieren hacer lo que les ordenan, porque tienen otros jefes que no son los de la estructura a la que pertenecen o porque el Presidente no confía en ellos. Tal vez haya no solo demasiados funcionarios que no funcionan, sino demasiados funcionarios a los que les sobran jefes enfrentados. Crisis de liderazgo y ausencia de objetivos comunes . Ante eso, o se reinventa Luis Abinader y su gobierno o dejará que el país, que su administración de gobierno se “vaya pa’l carajo!
