El Gobierno de Cuba aseguró que no mantiene conversaciones políticas con el Gobierno de los Estados Unidos, salvo los contactos técnicos que se desarrollan en el marco de los temas migratorios, conforme a los acuerdos bilaterales vigentes entre ambos países.
Las autoridades cubanas reiteraron su disposición histórica a sostener un diálogo serio, respetuoso y responsable con los distintos gobiernos estadounidenses, incluido el actual, siempre que este se base en la igualdad soberana, el respeto mutuo, los principios del Derecho Internacional y el beneficio recíproco, sin injerencia en los asuntos internos y con pleno respeto a la independencia de la nación caribeña.
Asimismo, subrayaron que el origen y el endurecimiento extremo del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos no guardan relación con los cubanos residentes en ese país, muchos de los cuales emigraron como consecuencia directa de dicha política y de los privilegios establecidos por la Ley de Ajuste Cubano. En ese sentido, indicaron que estos ciudadanos son hoy víctimas del cambio en las políticas migratorias y de lo que calificaron como la traición de políticos radicados en Miami.
