Denuncia: “Me sacaron del crucero como si fuera un criminal”
Puerto Plata, República Dominicana.- Amarrado, sin comida ni agua, y acusado públicamente de “terrorista” frente a miles de pasajeros.}
Así relata Ángel Ramón de Jesús Martínez Jiménez, conocido como Ángel Martínez, su detención el lunes pasado en medio de lo que describe como una operación extrema orquestada por las autoridades dominicanas mientras viajaba a bordo de un crucero.
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Según narró el propio comunicador en una llamada a Radio Televisión Dominicana (RTVD), la detención ocurrió en alta mar, cuando el crucero en el que viajaba con destino a Puerto Plata fue interceptado por lanchas rápidas, remolcadores y un helicóptero, en un operativo que lo obligó a abandonar la embarcación mediante arneses. “Por los altavoces dijeron que yo era un terrorista; eso desató el pánico entre más de 3,700 personas”, afirmó.
Una vez extraído, Martínez fue escoltado hasta un cuartel policial, donde según su testimonio pasó un día completo sin acceso a alimentación ni descanso, atado a una silla e impedido de dormir debido a la luz constante de la celda.
Denunció además lesiones en su mano derecha provocadas por el uso excesivo de las esposas. “Me partieron los cartílagos con esas esposas”, declaró, visiblemente afectado.
El centro de atención de los agentes fue su teléfono móvil. Martínez afirmó que los oficiales lo forzaron a desbloquearlo y luego comenzaron a examinar todo su contenido digital, buscando supuestos materiales comprometedores. “Lo único que les importaba era mi celular. Esa era su misión”, aseguró.
El comunicador enfrenta actualmente un proceso judicial por difamación, y ha sido declarado rebelde por la justicia dominicana. Sin embargo, su equipo legal sostiene que la detención violó principios constitucionales y procesales.
En respuesta, anunció que sus abogados en Miami están preparando una demanda por 1,500 millones de dólares contra la empresa del crucero, además de una querella en República Dominicana contra el mandatario Luis Abinader, la Armada y la Policía Nacional.
