Casi todas las regiones españolas permanecerán cerradas a los desplazamientos de entrada y salida durante al menos los cuatro días festivos consecutivos que comenzaron este sábado en la mayoría de ellas, como medida preventiva para que la incidencia de contagios de coronavirus siga a la baja.
Con la vista puesta en la Navidad, las autoridades aplican desde hace semanas fuertes restricciones de movilidad, de relaciones sociales y de actividad comercial y de ocio para controlar el contagio, hasta reducirlo a una media de 231,11 casos por cien mil habitantes en los 14 últimos días, uno de los niveles más bajos de Europa.
El 19 de noviembre, esa incicencia superaba aún los 500 contagios en España. La tendencia favorable, lenta, pero constante, se nota también en la presión hospitalaria, pues los enfermos de covid-19 ocupan ahora el 10,53 % de las camas ordinarias y el 25,28 % en las unidades de cuidados intensivos, aunque todavía son tasas preocupantes.
