Por Fernando Peña
La competencia partidaria y de liderazgo que se viene dando en el país no es por un asunto ideológico, de centro, izquierda, derecha o centro izquierda. No.
No gira en torno a la toma de posiciones con respecto a nuevas cuestiones ideológica y relativas a valores.
Es un asunto meramente personal, de liderazgo, de ego, de dominio.
Acaso ha habido propuestas de renovación ideológica de esos llamados líderes o dirigentes
Y en esa lucha personal destruyen partidos, liderazgo y esperanza y conspiran contra sus propios gobiernos.
Es una locura, un despropósito histórico.
Solo el prócer, el profesor Juna Bosch llevó esa lucha a lo ideológico, político y educacional.
La último Azaña la hizo Leonel Fernández, el tres veces presidente de la República y expresidente del PLD.
Leonel llegó al extremo, conspiró contra sus propios compañeros, renuncio de su partido gobernante, se unió en alianza a los adversarios y mando a la calle a miles de compañeros del PLD que lo hicieron tres veces presidente de la República.
La alianza de Leonel con Abinader, la oposición al gobierno del PLD, donde su señora esposa era vice presidenta hizo posible el triunfo del PRM Luis Abinader.
Leonel Fernández como presidente del PLD, tres veces presidente del país ansiaba volver, Danilo Medina le hizo resistencia desde el gobierno. Ese fue el problema. O él o nadie, ni su señora esposa que se propusiera para candidato, no, era él, nada más que él.
El tres veces presidente de la República, Leonel Fernández, se ampara en la oposición a la modificación a la constitución de la Republica del 2015 y en el intento de hacerlo en el 1020 que permitía la reelección de Danilo Medina.
Pero él hizo lo propio e incentivó eso para poder ser tres veces presidente de la República.
Ahora, al realizar el primer Congreso de su nuevo partido llamado La Fuerza del Pueblo sigue levantando esa teoría y le agrega que en ese partido no habrá «grupismo», no habrá Otan y que las normas que se decidirán durante el congreso serán las que determinarán los estatutos.
Y que el que no se someta a las reglas en su Fuerza del Pueblo no cabe en él.
El presidente de Fuerza del Pueblo también dijo que uno de los objetivos de ese partido será defender la Constitución dominicana.
Nada de presentar a la Fuerza del Pueblo como el partido de oposición, de pedir cuenta al gobierno por sus ejecutorias, cero de presentar los desafíos en torno a toma de posiciones con respecto a nuevas cuestiones coyunturales que vive el país.
Nada sobre el tema de la corrupción y la transparencia, nada sobre la visión de su partido sobre los temas de la ecología, la forma de vida del pueblo y su mejoría, la calidad de vida, la seguridad pública, los derechos de las mujeres, las reivindicaciones del pueblo, la independencia de la justicia, etcétera.
Se le apagó el aura y el discurso al profesor.
En la actualidad, su objetivo es buscar una polarización con el Gobierno, Luis Abinader para presentarse como segunda opción partidaria y de Poder.
Y no hay nada que ofrecer, solo es volver a ser presidente y minimizar al PLD y sus dirigentes.
Nada de regir a su Fuerza del Pueblo por una doctrina o ideología.
Lo de Leonel es continuidad no cambio.
Leonel es el nuevo representante del conservadurismo, de la desideologización de la política.
Se ha quedado sin discurso el profesor…
A Luis Abinader que se cuide, va tras él …
