Hoy Santiago está de fiesta. Hablemos de su batalla más épica.
Recordemos que después de ser derrotados en la Batalla del 19 de Marzo, la primera luego de la independencia dominicana, los haitianos volvieron a invadirnos.
Y así nos llega la Batalla del 30 de Marzo o Batalla de Santiago, que fue la segunda confrontación.
El general José María Imbert al mando de una parte del ejército del norte, derrotó al general Jean-Louis Pierrot, comandante de las tropas del ejército haitiano, quien contaba con más soldados.
Las tropas de Pierrot avanzaron rápidamente y tomó a Dajabón el 23 de marzo de 1844.
El 27 de marzo de 1844, el general y comandante de operaciones en Santiago, José María Imbert, fue llamado por la Junta de Gobierno dominicano con el propósito de que organizara el contraataque a los haitianos.
Imbert atrincheró la ciudad, construyó fosos y tomó precauciones. Se hizo acompañar de los oficiales Pedro Eugenio Pelletier, Achille Michel , Ángel Reyes, Ramón Franco Bidó, José Nicolás Gómez, Fernando Valerio López, José M. López, Lorenzo Mieses, Dionisio Mieses, Toribio Ramírez, Marcos Trinidad López, entre otros.
El 27 de marzo, el general haitiano Pierrot dividió sus tropas. Se acercó a la ciudad de Santiago de los Caballeros con más de 2,000 soldados en cada columna.
Antes del amanecer, las tropas invasoras se atrincheraron en Gurabito. Después de haber cruzado el río Yaque del Norte el ala derecha se dirigió hacia el camino de La Herradura.
El 30 de marzo, los haitianos atacaron y fueron embestidos por el general José María Imbert en el fuerte Dios, Patria y Libertad frente a la sabana de Santiago de los Caballeros.
Los haitianos contraatacaron y fueron rechazados por la artillería dominicana y la fusilería de Fernando Valerio. El ejército haitiano lanzó un ataque y fue vencido con los cañones del fuerte Dios, Patria y Libertad y por la infantería de Fernando Valerio López.
El ejército de Jean-Louis Pierrot se vio obligado a retroceder, dándole la victoria al ejército dominicano liderado por José María Imbert.
