Por Fernando Peña/ Especial desde Nueva York
La ausencia de una mayoría alternativa, la fragilidad del PRM presentan un escenario político preocupante, exigente, pero para el presidente Danilo Medina, transitable.
Por ello crece la simpatía en círculo del gobierno de intentar una nueva repostulación del presidente Danilo Medina.
¿Por qué ha sido y sigue siendo tan difícil el ejercicio de la oposición política a Danilo Medina y su gobierno? ¿Qué ha pasado con los líderes y partidos de oposición desde de izquierda y la derecha? ¿Dónde estamos y que más necesitamos?
Uno se pregunta cuál es el problema histórico, estadístico, teórico y jurídico, de la oposición política dominicana.
Quizás sea la forma de ser de la política nuestra que tal vez desestimula el ejercicio de la oposición y sus intentos de convertirse en alternativa…creo que más bien es una consecuencia de la exclusión política provocada por los propios lideres ortodoxos de la oposición.
Lamentablemente la oposición (PRM) sigue amenazada por la atomización, cada día dirigentes medios y altos vuelven a su partido PRD, cada vez más los perremeistas siguen sufriendo disidencias y divisiones.
El PRM se debate entre la necesidad de unirse y la tentación de dispersarse. Esa letra no termina de convertirse en realidad.
El cuadro electoral para el 2020 es que esa oposición política, con esa praxis, así como va será derrotada consecutivamente nueva vez en las elecciones.
Aquí se precisa de hacer un analice de la evolución de la oposición dominicana en los últimos años frente a los resultados electorales alcanzados y a las diferentes estrategias, adoptadas para enfrentar al gobierno.
El desempeño de la oposición ha sido pésimo, solo saben culpar al partido de gobierno y al presidente de sus fracasos.
En todo régimen democrático la existencia de una oposición legítima y organizada es un requisito indispensable para garantizar el buen desempeño del partido de gobierno y el respeto a los derechos ciudadanos.
Pero no es culpa del presidente Danilo Medina que la oposición política no haya tenido la capacidad de estructurarse, organizarse, hacer un partido fuerte con propuestas válidas y creíbles.
Danilo Medina, la gente valora eso, ha buscado el consenso y el disenso, es garante de la convivencia, el debate, la discusión y finalmente el acuerdo en bien de todos.
Hubiese sido positivo, incluso para el recto accionar del partido gobernante, que hubiese un partido de oposición fuete, una oposición estructurada ejerciendo el derecho a cuestionar con argumentos y propuestas validas, a censurar a criticar, pero no, lo que vemos es opositores desde la sociedad civil tratando de tomar la calle y oposicionando desde las redes sociales y los medios.
Lamentablemente, es el propio gobierno, en esta democracia que disfrutamos, que tiene que tener los ojos vigilantes que debería tener la oposición, porque ni agenda crítica tienen.
Y es lamentable porque la democracia política requiere de oposición articulada y unida, eso debería ser una exigencia, una cuestión fundamental.
Es verdad que el papel de la oposición es variado y depende de las circunstancias de cada sociedad.
Pero básicamente, su función es controlar el ejercicio del poder, cuestionar las políticas y las decisiones de gobierno, canalizar el descontento ciudadano y aportar soluciones constructivas para mejorar. Y honestamente nada de eso hace la oposición en Republica Dominicana.
Creen los dirigentes que están en los grupos y partido de oposición que oponerse, igual que décadas atrás, es o quiere decir actuar contra la democracia, y no es así, es actuar dentro de ella para promoverla y fortalecerla, no para distorsionarla.
Deberían ejercer su derecho a presentarse como alternativa de gobierno, como otra posibilidad. Pero, que va, su praxis dista mucho de ello.
El cuadro que tienen y que no salen de él, es que son una coalición de grupos y personajes, sin gente, sin fuerza política y sin opción de poder ser mejor gobierno. Están envuelto en los trucos divisionistas y una que otra voz sale a hacer oposición, fuera de agenda, sin calidad y verdadera representatividad popular.
La oposición política dominicana lamentablemente deja de ser opción porque no esta organizada ni organiza al pueblo, no hacen críticas, oposición política, andan en un galloloquismo político, manipulante, conciliadora, que no cuestiona, que no exige…
Es mentira que es el gobierno y el partido en el poder es el culpable de ello, no, es su actitud genufleza, Danilo Medina y su gobierno acepta y respeta la oposición política dominicana.
La oposición vive en su interior en una democracia disfrazada, recortada, deberían organizarse mejor y legitimarse, pero no a través de esos grupos minoritarios, y personajes sin gente, no, sino a través de la unión de su verdadera fuerza política histórica, porque si no, si se siguen concentrando en los ataques contra su fuerza y partido histórico, en la oposición están y en la oposición se quedarán.
Los ataques contra este partido (PRD) y su nuevo líder (Miguel Vargas) fueron fulminantes para no ganar las elecciones.
Y ahora le pasara igual…
En ese escenario, Danilo Medina y su gobierno tienen la sartén por el mango, tiene opositores, hasta de su propio partido, pero no tienen una oposición, un partido fuerte y organizado con real perfil de sustitución, de ser gobierno en el 2020.
El 2020 será un proceso que marcará divisiones de bloques, se afianzará más las candidaturas municipales y congresuales de consenso en plataforma política electoral, nos abocamos al poder ciudadano, mas que al poder de partido…
Ahí, Danilo Medina podría salir beneficiario…
