Por Fernando Peña
Un sector de los opositores al gobierno, porque no se le puede llamar oposición, bien identificado, se han desesperado ante el poco apoyo que reciben del pueblo, ante la imposibilidad de cautivar a la gente y convertirse en opción de Poder y gobierno.
Esos sectores o individuos de Luis Abinader, desde hace varios meses vienen programando conato, desorden en un intento por hacerse los graciosos ante la ciudadanía, en intento vano por concitar simpatía,
Fracasado en esa primera etapa, ahora crean grupos minúsculos de hombres y mujeres de poco estofa y preparación, lo colocan en los lugares donde van los funcionarios públicos, incluyendo el ciudadano presidente Danilo Medina, y la emprenden con improperios, insultos y toda clase de mala palabras.
La misma es parte de la oleada mediática, basada en especulaciones, difamaciones, falacias de todo tipo, predicciones mal intencionadas, y toda una estampida de trapisondas para intentar satanizar al mandatario, debilitar su imagen.
Lo sucedido contra el Canciller y presidente del PRD en Nueva York, cuando se dirigía a la Asamblea de la ONU se inscribe en esa estrategia de ese sector desesperado de la política dominicana.
Es una oposición disloca, sin discurso, desesperada, que recurre a ese método reprochado por todos, hasta por opositores al gobierno, su objetivo es recurrir a la provocación y la agresividad verbal contra Miguel Vargas, ante el magnifico trabajo desarrollado en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y ante el crecimiento y empuje del PRD.
El objetivo es evidente, tratar de condicionar a la escasa opinión pública que la escucha, fundamentalmente los seguidores de Luis Abinader, creyendo que con esa infame actitud pueden condicionar el voto en las venideras elecciones del 2020.
La gente ve que mienten en un fallido intento, junto con la bulla mediática y uno que otro “comunicador” que parlotean la infamia tras la infamia, de ganar adeptos.
Han contratados a uno o varios papagayos del PRM de la facción de Luis Abinader para que vociferen infamia, mala palabras y toda clase de epítetos contra Miguel Vargas, el presidente de la Republica Danilo Medina.
Es que se saben perdedores desde ya, predicen su derrota, saben que es con amplio margen que están en las mediaciones en la cola de la aceptación popular.
Se quedo en el intento ese “nuevo líder opositor”, lo que lo ha puesto en tela de juicio, y no tiene manera de cómo recuperar su dinero y el ajeno invertido en la política.
Solo ve como objetivo de salvación, tratar de manipular la opinión publica mediante ese tipo de acciones vandálicas y que desprestigian el quehacer político dominicano.
Ahorita sale con encuestas inventadas en forma de profecías a su favor… Y al final, cuando les cuenten los votos, pretender de vender de que fue un fraude electoral que montaron en el 2020.
En definitiva, lo sucedido contra Miguel Vargas es una evidencia clara de que los opositores, o por lo menos ese sector, solo sabe insultar, descalificar, con improperios infamante y desgastados, que ya se convierten en tedioso.
Debe saber el gobierno que los que promueven esas acciones ofensivas, preparan planes violentos enmarcados en una guerra sucia en gran escala el presidente Danilo Medina, el Canciller Miguel Vargas y todos los funcionarios públicos y dirigentes políticos que apoyan las decisiones y medidas positivas del gobierno y Estado dominicano.
El autor es periodista
