Una nueva investigación advierte que el peso de los rascacielos de Nueva York se hunda en los cuerpos de agua circundantes.
De acuerdo con el estudio geológico la ciudad se está acercando al agua a un ritmo de 1 a 2 milímetros por año, y en algunas zonas se está hundiendo mucho más rápido.
Según Tom Parsons del Servicio Geológico de Estados Unidos e investigador principal del estudio, esto hace que la Gran Manzana sea más vulnerable a los desastres naturales.
