Una corte de Manhattan esperaba el martes a que se produjera un acontecimiento extraordinario en la historia de Estados Unidos: el expresidente Donald Trump, que enfrenta varias investigaciones relacionadas con elecciones, se entregaría para ser procesado por cargos penales derivados de pagos para silenciar a mujeres en 2016.
Es probable que el proceso de fichar y leer los cargos a Trump sea relativamente breve -aunque no precisamente rutinario-. Al exmandatario se le tomarán las huellas, se le informará de los cargos exactos en su contra y él se pronunciará al respecto, se espera que declarándose no culpable.
Trump, que pasó por dos juicios políticos de la Cámara de Representantes federal pero nunca fue condenado en el Senado, se convertirá en el primer expresidente que enfrenta cargos penales. El 45to comandante en jefe de la nación será escoltado por el Servicio Secreto desde la Trump Tower a la corte, y allí se le podría tomar una foto para la ficha.
