¿Hay espacios en la ciudad de los rascacielos para construir viviendas asequibles? ¿Se puede pensar en el futuro en algún plan habitacional para la clase trabajadora en Manhattan? Para Mark Levine, presidente de este condado neoyorquino, la respuesta es sí.
Durante su primer discurso sobre el estado del condado, la semana pasada, Levine presentó un informe centrado en aliviar la “terrible crisis de asequibilidad de viviendas” en una de las localidades más costosas para vivir en el mundo, que sigue expulsando a las familias de la clase trabajadora.
La ambición del presidente de este condado es que se puedan despejar varias trabas legales para edificar 70,000 nuevas viviendas, de las cuales el 41%, serían bajo la modalidad de rentas a bajo costo.
