Por Fernando Peña
Aunque es correcta la decisión de los partidos políticos y lideres de ir definiendo sus candidaturas municipales y congresuales e incluso la de la presidencia, la Incertidumbre política se cierne sobre la nación.
Y es que hay un dejo de sinrazón, de devorarse unos a otros, de quien les quita mas dirigentes a otro, incluso desde el propio gobierno.
Con ello solo pierde la democracia, la estabilidad y acentúan un más el desapego de la gente a los partidos, la desconfianza se acrecienta, crisis de representatividad que afecta desde hace tiempo a los partidos políticos y políticos.
No hay una agenda en común de oposición, si las hay la tendrán mi bien oculta.
Mas claro, la oposición política no tiene agenda para unidad.
¿Acaso han llevado acciones conjuntas?
¿Ha habido reuniones de planificación entre ellos para armar una agenda por la unidad?
Y no es una división sobre ideologías.
Y el gobierno se aprovecha y manipula del Gobierno.
Ese tema, ese eslabón tan fundamental debe ser superado por la oposición, si es que quieren triunfal en el 2024, y más aún, si es que se quieren evitar que en el país se repliquen los modelos que han dejado hambre e inestabilidad como en otros países.
Tal vez me equivoque, ojalas, pero indica que nada ha sido planificado hasta ahora, cada quien “va por su rumbo”, y el tema fundamental de la unidad la oposición no se menciona.
Cada uno tiene su agenda y así es muy difícil que se pueda plantear algún plan programático de oposición.
Independiente de que es correcto que busquen crecer, afianzar sus posibilidades individuales, pero debe haber un consenso, una agenda que termine en una gran coalición y que el que este mejor posicionado sea el candidato de la GRAN UNIDAD DE OPOSCION.
Una mesa de unidad…
Este ciclo electoral que se nos viene encima será determinante y cuidado si hasta partidos, puede traer sorpresa y eliminar liderazgos.
Los ciudadanos, la gente no va a apoyar el que en medio de esta profunda crisis económica y social, los partidos de oposición no se unan en un proyecto de unidad electoral para cambiar no solo de gobierno y presidente, sino el modelo económico, de desarrollo y energético que ese gobierno va implementando y que nos lleva a todos a la ruina.
La fragmentación debe ser eliminada, es y será el principal obstáculo para construir un marco de convivencia basado en amplios consensos, la unidad de oposición reduciría el margen de acción del gobierno para su continuidad.
El PRD y Miguel Vargas debería, ahora como virtual candidato presidencial, impulsar los acuerdos, el consenso de oposición, independiente de candidaturas, fortalecer sus proyectos presidenciales y que al final, el que tenga más apoyo, más aceptación sea el candidato de la unidad opositora para impulsar reformas estructurales y garantizar la estabilidad y la gobernabilidad que se ha ido perdiendo en República Dominicana.
