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Pedro Santana, el paso a paso de un hombre que vivió entre luces y sombras

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Santana fue enaltecido tantas veces como degradado, hasta el punto de ser calificado en varias ocasiones como un “traidor a la Patria”

Yasmel Corporán
Santo Domingo, RD

El general Pedro Santana es uno de los personajes más importantes en la historia de la República Dominicana; jugó un papel crucial para la consolidación de la Independencia, así como en las luchas posteriores para su preservación.

Aunque en incontables oportunidades fue celebrado por izar la bandera dominicana hasta lo más alto, también fue condenado por arriarla y colocar en su lugar una extranjera.

Santana fue enaltecido tantas veces como degradado, hasta el punto de ser calificado en varias ocasiones como un “traidor a la Patria”.

Conmemorando 158 años de su fallecimiento, a continuación se desglosa una cronología de los hechos que marcaron la vida de esta figura y, consiguientemente, el curso de la historia dominicana.

Primeros años

Nació el 29 de junio de 1801 en Hincha, un pueblo que para ese entonces pertenecía a territorio dominicano pero actualmente corresponde a Haití.

Preocupados por la presencia de tropas haitianas en esa localidad, sus padres, don Pedro Santana y Petronila Familias, decidieron desplazarse más hacia el este.

Según detalló el periodista e historiador Rafael Molina Morillo (1930-2017) en su obra “Gloria y Repudio: Biografía de Pedro Santana”, primero permanecieron un tiempo en Gurabo, Santiago, luego se establecieron en Sabana Perdida, cerca de Santo Domingo y finalmente, se fijaron de manera permanente en El Seibo.

Su padre

La inclinación castrense de Santana proviene de su progenitor, quien fuere capitán de la milicia. Mucho antes que su hijo, Pedro Santana padre se había ganado un espacio en los libros de historia dominicana al ser uno de los participantes en la batalla de Palo Hincado, librada en el año 1808.

Esta contienda puso fin al control francés en la isla de La Española y marcó el inicio del período conocido como “España boba”.

Mellizo

El militar tuvo un mellizo y único hermano llamado Ramón, con quien creció en el campo, cuidando animales y vigilando la siembra de su padre.

De acuerdo a Molina Morillo, al emigrar hacia otro pueblo, la situación económica de su familia se volvió precaria, por lo que los hermanos Santana tuvieron que vender leña siendo apenas unos niños para poder contribuir mínimamente al hogar.

Formación

Pedro Santana cruzó la niñez, adolescencia y juventud dedicado por completo a las tareas ganaderas, su día a día consistía en trabajar afanosamente para hacer riqueza.

Pese a que sí logró obtener una acomodada posición económica y social, las circunstancias que lo rodearon y el ambiente en el que vivió no le permitieron al general formarse académicamente ni cultivarse a nivel intelectual.

Fue su padre, quien a la edad de 8 años, escasamente les enseñó a los mellizos a leer y escribir.

Matrimonio

El primer enlace nupcial de Pedro Santana fue un “matrimonio por conveniencia”.

El historiador Roberto Cassá en su obra “Dictadores dominicanos en el siglo XIX”, cuenta que Santana se casó con Micaela Rivera, una mujer quince años mayor que él, quien era viuda de Miguel Febles, uno de los hateros más acaudalados de la época.

Asimismo, se señala que su hermano Ramón, se casó para las mismas fechas con la hija de Rivera, con el propósito de preservar el trato comercial que mantenían en vida con el fenecido ganadero.

Independencia Nacional

Santana nunca ocultó su animadversión hacia los haitianos, es por ello que, en el año 1943, durante plena ocupación,  se unió a Los Trinitarios con el fin de propiciar el golpe separatista.

Estratégicamente, el 27 de febrero de 1844, el patricio Francisco del Rosario Sánchez le asignó a los mellizos Santana la tropa del Este, la cual estaba conformada por una recua de peones y campesinos que, haciendo uso de sus habilidades en caballería y manejo de armas blancas se adhirieron a la lucha.

“En forma tumultuosa, la tropa proclamó a Santana general en jefe, valorando sus dotes de mando y en señal de reconocimiento de la influencia social de que gozaba”, subraya Cassá en su escrito. .

Batalla del 19 de marzo

Al enterarse de las intenciones del presidente de Haití Charles Herard de invadir nueva vez el territorio dominicano con unos 20 mil hombres, el 19 de marzo de 1844 Pedro Santana interceptó al grupo enemigo en Azua, en compañía de tres mil dominicanos, frustrando los planes del mandatario haitiano.

Según explicó Cassá en su obra, esta proeza militar creó la ilusión en la población de que “la única persona que reunía las condiciones para derrotar a los haitianos era Pedro Santana”.

Discrepancias

Habiéndose alejado momentáneamente el peligro de ocupación haitiana, las diferencias de criterio entre el general y los trinitarios no tardaron en florecer y poco a poco la sociedad se dividió entre liberales (representados por Juan Pablo Duarte) y conservadores (representados por Pedro Santana).

Primer presidente

“Pedro Santana construyó su liderazgo con ayuda del mito de jefe militar invencible”, cita Roberto Cassá. Es precisamente ese mito lo que llevó al general a convertirse en el primer presidente constitucional de la República Dominicana.

Artículo 210

Tras asumir el poder, casi de inmediato Santana exigió la inclusión del artículo 210 de la Constitución que lo facultaba para no rendir cuentas de sus actos.

Esta acción, considerada históricamente como  una “monstruosidad jurídica”, develó los verdaderos propósitos del general. Sobre eso se apoyó para convertirse en un dictador.

“Durante la guerra actual y mientras no esté firmada la paz, el Presidente de la República puede libremente organizar el ejército y armada, movilizar guardias nacionales, y tomar todas las medidas que crea oportunas para la defensa y seguridad de la Nación; pudiendo en consecuencia, dar todas las órdenes, providencias y decretos que convengan, sin estar sujeto a responsabilidad alguna”, dictaba la cuestionada ordenanza.

El artículo 210 fue el marco legal que utilizó para perpetrar una serie de horrores en contra de aquellos que “se atrevieran a desafiar  su orden”.

Bajo ese aval, ordenó el exilio de por vida del padre de la Patria Juan Pablo Duarte, el fusilamiento de María Trinidad Sánchez y su sobrino, el patricio Francisco del Rosario Sánchez, así como la muerte del centinela de la frontera, el general Antonio Duvergé, todos ellos figuras clave para alcanzar la Independencia Nacional.

A esta ejecución le siguieron muchos otros que formaron parte de un incipiente pero poderoso régimen represivo. La dictadura fue generando cada vez más rechazo y aunque dimitió en 1848 por presiones, se presentaron coyunturas como la batalla de Las Carreras, la cual lideró Santana que propiciaron su regreso a la presidencia.

¿Más sombras que luces?

Santana es descrito en el libro “Controversia histórica: polémica de Santana” de la autoría de Vetilio Alfau, como un hombre “de espíritu levantado, de valor imperturbable, de serenidad suma y de fe que hasta cierto punto rayaba en fanatismo”.

Si bien, las habilidades militares de Santana no se cuestionaban, su desempeño como gobernante sí. En un hecho sin precedentes en la historia dominicana, Santana intentó arrendar la Península de Samaná a los Estados Unidos, país que en ese momento tenía intenciones de apoderarse del país y con ese movimiento iba revelando sus planes anexionistas.

Hablando de Santana en su obra “Rufinito”, el escritor Federico García Godoy advierte que “sus errores no se deben a él solo, sino al medio y al tiempo en que vivió así como a la mentalidad de la época en que le tocó actuar, ignorante, repleta de ideas añejas y de torpes preocupaciones”.

Anexión a España

Al asumir su tercer y último mandato presidencial en el año 1958 el país estaba sumido en una gran crisis, producto de la guerra civil que se suscitó en el gobierno de su predecesor, Buenaventura Báez.

En esas condiciones críticas, según explica Cassá en su obra “Dictadores dominicanos en el siglo XIX”, Santana empezó a concebir la anexión del territorio dominicano a España, otro hito negativo que se le atribuye al general.

Aunque al principio, Santana veía a Estados Unidos como primera opción, declinó su idea al no haber tenido éxito con el arrendamiento de la Península de Samaná.

“España tenía interés de expandir su poderío colonial, por lo que la posesión de Santo Domingo pasó a ponderarse como un medio de afianzar el dominio sobre Cuba y Puerto Rico, lo que explica que las ofertas de Santana fueran bien recibidas en los círculos gobernantes de Madrid”, se expone en el libro.

Según el historiador, Santana no creía en la posibilidad de que el país marchara por su cuenta y carecía de un concepto de nación.

Casi sin oposición de sus funcionarios, el 18 de marzo de 1961 logró la adhesión de República Dominicana a la nación europea. Ei arriamiento de la bandera tricolor para izar la española en la “Plaza de Armas”  lo hizo oficial.

Como todo dictador, acostumbrado a detentar poderes absolutos, Santana empezó a sentirse prisionero de las autoridades españolas y renunció en 1862 a su nueva posición de gobernador.

En agosto de 1963 estalla la Guerra de la Restauración, movimiento revolucionario liderado por el prócer Gregorio Luperón que devolvería tras varias contiendas contra el gobierno español, la independencia y soberanía al pueblo dominicano.

Muerte

Un poco alejado de los menesteres militares, el 14 de junio de 1864, el general Pedro Santana falleció repentinamente.

Hasta el día de hoy, no se ha podido establecer la causa de su muerte pues, aunque algunos archivos y documentos de la época indican que tenía dolencias, nunca llegó a encontrarse en una situación grave de salud.

Al tratarse de un personaje de tanto carácter y relevancia, a lo largo de los años se han varias teorías en torno a las causas de su deceso. Algunas de las más mencionadas es un posible envenenamiento o suicidio.

Desde el año 1978, por disposición del entonces presidente de la República, Joaquín Balaguer, los restos del general Santana descansan en el Panteón Nacional.

En la historia reciente, un anteproyecto de ley presentado en el Senado en 2018 abrió un debate en la sociedad al proponer la exclusión de los restos de Santana del mausoleo, alegando que el seibano no merecía estar en ese espacio por haber propiciado la anexión a España

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Experto afirma monorriel no es solusión al probelama del transporte de pasajeros de Santiago

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Según el experto en canales y puertos doctor ingeniero de caminos Carlos Sully Bonnelly Ginebra el monorriel que se construirá en Santiago, con una inversión de 38,505 millones de pesos no responde a razones de eficiencia y eficacia, por lo que entiende no es la solución al problema del sistema de transporte de pasajeros, en esta ciudad.


En tal sentido, el reputado ingeniero asegura que la demanda de servicio de transporte público en la ciudad corazón se puede satisfacer con un sistema de autobuses de altas prestaciones, por lo que el monorriel no es necesario.



Ginebra, quien también es Consultor en Economía de Transporte y Proyectos de Asociación Público-Privada, expresa que el monorriel contrasta con la alternativa de inversión del Plan Integral de Movilidad Urbana Sostenible de Santiago (PIMUS), realizado en 2018.

Explicó que el PIMUS, elaborado con el patrocinio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Consejo para el Desarrollo Estratégico de la Ciudad y el Municipio de Santiago (CDES) y el Ayuntamiento de Santiago, es la fórmula eficaz para solucionar el problema del transporte público en la capital del Cibao.

Dicho proyecto estipula 151 autobuses para atender todo el servicio, con una capacidad del sistema de 12,260 plazas (80 autobuses de 100 pasajeros y 71 autobuses de 60 pasajeros), reduciendo paulatinamente las unidades de concho (en malas condiciones) que actualmente dan el servicio.

Esa propuesta -añade el experto- permitiría negociar con los sindicatos la chatarización de los vehículos del concho por número de plazas de los nuevos autobuses.

Detalla que los costos de su aplicación, incluyendo compra de autobuses y adecuación de la vialidad de los carriles únicos y compartidos, construcción de estaciones y sistema de recaudo, es de RD$25,905 millones, 12,505 millones menos que la inversión que hará el gobierno en el monorriel.

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Abinader muestra garras y mortifica con la reelección

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Guarionex Rosa
guarionexrosa@hotmail.com
Santo Domingo, RD

“No mires pa´trá”, que el titular de LISTÍN DIARIO en su edición del pasado lunes lo definió como el grito de campaña del PRM, en la voz del presidente Abinader, durante el acto de instalación de las nuevas autoridades de ese partido, dice más que el gobernante se toma su tiempo.

Los cercanos a Abinader dirían que el gobernante no quiere apresurar su lanzamiento de campaña por la reelección del 2024, sino que esperará aún más, para mortificación de sus opositores que quisieran atacar ese flanco aparentemente débil de una jornada a destiempo, dos años antes.

Quizás por ello el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Antoliano Peralta Romero, rechazó los alegatos opositores de que el presidente Abinader se lanzó con su discurso a la carrera reeleccionista. Peralta Romero estaba en la segunda línea de la mesa directiva y aplaudió con entusiasmo.

La admonición donde el presidente desafió a sus opositores a que “aporten o se aparten”, tuvo lugar en un acto al parecer muy bien organizado en el palacio de los deportes del Centro Olímpico de la capital, con la participación de delegados de todo el país y  la crema y nata del PRM y amigos.

Abinader mostró sus garras. Como en anteriores discursos de tinte político, el pasado domingo provocó a sus opositores. Como hacía el doctor Balaguer y gobernantes posteriores a su época de 22 años, no se definió expresamente sobre sus planes para el 2024, pero se supone lo que tiene “in pectore”.

El gobernante no consigue razones para evadir una postulación en las venideras elecciones presidenciales, pero muchas para seguir el pedido de sus partidarios, que no hace mucho derogaron de los reglamentos del PRM la no reelección, citando que la Constitución la autoriza.

Se diría que casi todo el mundo dominicano piensa que el presidente Abinader buscará un segundo período, como lo hicieron sus antecesores Leonel Fernández y Danilo Medina, con éxito. Quien está al frente del desafío al presidente Abinader es justamente Fernández, tres veces presidente.

Si lograra su propósito, el doctor Fernández, que trabaja día y noche por consolidarse como el principal adversario con figura presidencial hasta ahora, querría ingresar en el círculo estrecho de gobernantes que repitieron en el puesto tras la caída de la dictadura de Trujillo, gobernante por 31 años.

Fernández, un peleador empedernido por la Presidencia, ataca los flancos que entiende débiles del gobierno actual, escasamente reconoce algo bueno y rebate los argumentos de que la economía, el turismo, las construcciones y las zonas francas, están bien como lo hizo en su artículo del lunes en LD.

Leonel le “cortaría los ojos” a quienes ya amigos o adversarios le sugerirían que está fuera de la realidad en sus intentos, como hizo hace días en una carta pública abierta el periodista e historiador Miguel Guerrero a quien no respondió y posiblemente no hará en el futuro.

Abinader ataca
En el ataque de Abinader a sus opositores en la asamblea política no solamente se destacó el fondo de su mensaje sino también el lenguaje corporal desafiante y provocativo, a sabiendas de que tal ataque encontraría la reacción opositora y tal vez, sacar de quicio a quienes ven caduco al ex gobernante.

El presidente Abinader, al parecer entusiasmado porque su pieza oratoria le cedería el “momentum” de la política, le advirtió a los electores que el tiempo de los otros mandatos “ya caducó”, una referencia innombrada a Fernández y a Medina, cuyo empeño es mantener el partido con bríos aunque no sea para su cosecha.

Abinader sabe que Fernández tiene muchos recursos, cuenta con un sector oligárquico que creció a más no poder durante sus tres períodos de gobierno, de un sector militar que en su retiro acomodado rumian sino la vuelta a los puestos bien rentados, a la influencia que dimana del poder.

Fernández tiene su sector popular que nadie a ciencia cierta sabe cuán grande es en una sociedad olvidadiza, que hace pocos años seguía a los abanderados de los juicios populares contra el político por las acusaciones de corrupción en sus cuatrienios. Cariacontecido entonces, el ex gobernante reclama otro turno.

El presidente Abinader trabaja también día y noche, al punto que algunos de los suyos y estudiosos de la conducta humana creen que debe descansar más. Contrario al decir popular de que el doctor Balaguer trabajaba las 24 horas, lo cierto es que descansaba bastante en siestas vespertinas.

Como Abinader, que no visita Juan Dolio, Fernández y Medina tampoco utilizaron la casa presidencial, que se degradó al punto de que a la llegada del presidente Guzmán en 1978, tuvo que ordenar su remodelación y restaurar el menaje de casa sustraído por el personal de servicio y custodia.

Un periodista que visitaba con frecuencia la playa recordaba cómo se sorprendió cuando en casa de una familia de aldeanos, le brindaron café en una taza de porcelana de Bavaria, mientras comía su almuerzo de pescado frito al estilo Boca Chica con tostones. La pieza venía al parecer de la casa presidencial.

Las bandas en Haití
Al presidente Abinader le preocupa que bandas armadas han tomado calles de ciudades y campos de Haití, en un recuerdo de lo que pasó en Jamaica en el verano de 2010 cuando el gobierno de esa isla tuvo que mandar militares y policías contra el bastión de Christopher “Dudus” Coke, en Kinsgton, la capital.

Coke y sus seguidores se habían hecho fuertes en Tivoli Gardens, un tugurio de la capital y desde allí, protegido por las armas y las drogar desafiaron la autoridad del gobierno. Al final de junio del año mencionado, tras un saldo de muchos muertos, el Coke fue arrestado y extraditado a USA.

El endeble gobierno del primer ministro haitiano Ariel Henry no tiene fuerza ni legitimidad para concitar el apoyo popular y lanzar una ofensiva de sangre y fuego contra las diversas bandas que pululan en el país y que cuentan al parecer con la simpatía de uno que otro delincuente dominicano desarraigado.

La parte dominicana podría hacer lo que muchas veces ha hecho Israel y Estados Unidos, que es cruzar fronteras y capturar terroristas y malhechores que han atentado contra sus intereses como en los casos de secuestros y asesinato de personas, robo de vehículos y tráfico de drogas y armas

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